Hoy voy a hablar sobre la normativa del metro de Barcelona, de no dejar viajar a animales de compañía si no es en un recipiente “habilitado” para su transporte. Bueno, eso a, cuando no compartía mi vida con un can no le había dado mayor importancia, pero ahora que somos más en casa me toca la moral.
He leído por ahí varias opiniones de usuarios del metro que están totalmente de acuerdo en no dejar entrar animales incluso ni en las cajas de tortura debido a que huelen mal, son ruidosos y pueden defecar en él... vamos a ver, ¿a caso todo el mundo se ducha justo antes de entrar en el metro? Creo que no, por que en hora punta eso en vez de parecer el metro parece un transporte de gorrinos dirección al matadero. ¿A caso todo el mundo está callado y en silencio en el metro? Hombre claro ¬¬, sobretodo cuando te toca escuchar la basura de música que los demás escuchan en el móvil con el manos libres, sin tener en cuenta a los demás pasajeros. Y por último ¿los perros son una fábrica de hacer heces incontrolada? Un perro en casa no defeca y sabe de sobra cuando puede y no puede defecar u orinar. Los educamos para poder convivir con los demás, entonces ¿por qué se les beta el acceso?
Yo no digo que los perros puedan subir siempre en el metro, en hora punta sería una locura, pero si que podría haber unos horarios para poder transportar a nuestros animales sin tener que meterlos en jaulas, incómodas para ellos e incómodas para los dueños, como se puede hacer en los transportes de rodalías y en otros países un poco menos dictatoriales que el nuestro. Bien se hace con las bicicletas, debido a su tamaño y las molestias que pueden ocasionar a los demás pasajeros, pues deberíamos poder también llevar a nuestros amigos en el transporte público, que cada vez que lo coges te dejas una pasta gansa.

